Ingresos y egresos. El primero representa una entrada de dinero y el segundo hace referencia a una salida. Conocé los detalles.

Aunque habitualmente hablemos de ellos y sean términos muy comunes en nuestro día a día, hay muchos aspectos de los ingresos y egresos de dinero que es mejor mirar detenidamente porque puede ayudarnos a mejorar de manera significativa la administración de nuestras finanzas.

Por eso, es súper importante tener un registro de tus gastos personales y también de tu entrada de dinero. Te acercamos una guía para hacer un plan de gastos.

Ingresos y egresos: cómo armar un plan de gastos

Los ingresos son los activos que percibimos en un tiempo determinado (por ejemplo el salario recibido por el trabajo o actividad). Por otro lado, los egresos pueden ser de dos tipos: los gastos, que son salidas de dinero que no ofrecen por sí mismos un retorno monetario a futuro, como el pago de un alquiler; o las inversiones, que implica un egreso de dinero pero se espera que genere un ingreso posterior.

Qué es un plan de gastos

Un plan de gastos es un programa en el que nosotros registramos el dinero que nos ingresa mes a mes y decidimos cómo gastarlo para así tomar el control de su distribución. En otras palabras, decidir cómo es que quiero que ese dinero sea distribuido, ahorrado, invertido o gastado en el mes. 

ingresos y egresos

El plan de gastos será tu gran aliado para mantener el control de tu dinero. Te ayudará a entender y separar la cantidad de dinero suficiente para pagar tus cuentas y ahorrar para emergencias y para tus metas a largo plazo.

Te recomendamos tenerlo por escrito, así sea a mano o en un documento digital para que puedas revisarlos con regularidad y hacer los cambios que necesites. 

Cómo armar un plan de gastos personales

A continuación, te vamos a mostrar una tabla para que completes con tus ingresos y egresos. Recordá que es una guía, vos podés modificarla teniendo en cuenta todas tus actividades y gastos. 


Tabla de ingresos:

1. Abrí un nuevo archivo de Excel y escribí en cada celda de la Fila 1: Ingresos mensuales, Objetivo a ganar y Valor real ganado

2. Debajo de la celda de Ingresos mensuales, enumerá todos tus ingresos. Puede ser tu salario y otros ingresos.  Agregá una fila de Total de ingresos mensuales y sumá todos los valores.

ingresos y egresos

3. En la columna de Objetivo a ganar, colocá de cuánto suponés que será ese ingreso

4. Completá la columna de Valor real ganado en la medida de que vayas recibiendo esos ingresos. 

5. Por último, sumá los valores reales. Esto te servirá para comparar si lo que esperás es igual a lo que recibís verdaderamente.  

Tabla de egresos:

1. Debajo de la celda que indique el gasto, enumerá todos tus gastos. Puede ser el alquiler, el pago de tu tarjeta de crédito, la nafta, servicios públicos, restaurantes, etc. Hacé lo mismo con cada tabla de gastos.

  • Gastos fijos: son los que tenés todos los meses y su valor no suele cambiar, como el alquiler.
  • Gastos flexibles: son los que tenés durante un mes pero tenés mayor control, como la ida al supermercado o la carga de nafta.
  • Gastos discrecionales: son en los que decidís gastar, pero no son tan necesarios, por ejemplo, comprar ropa o  la ida al cine y restaurantes.

2. Por cada tipo de gasto tendrás que hacer una tabla distinta. Lo primero será escribir en la primera celda: el tipo de gasto (fijo, flexible o discrecional), Gasto estimado y Gasto real

3. Debajo de la celda que indique el gasto, enumerá todos tus gastos. Puede ser el alquiler, el pago de tu tarjeta de crédito, la nafta, servicios públicos, restaurantes, etc. Hacé lo mismo con cada tabla de gastos.

ingresos y egresos

4. En las columnas de Gasto estimado y Gasto real, tendrás que hacer lo mismo que con la tabla de ingresos. Completar la primera a principio de mes y la segunda en la medida de que vayas generando esos gastos.

5. Por último, agregá una fila de Total de gastos y sumá todos los valores.

¿No te parece que es súper alentador cuando el dinero te alcanza para todo lo que tenías planeado? Para lograrlo, la clave es ser realista, flexible y gastar menos de lo que ganás para que puedas ahorrar y utilizar ese dinero más adelante en lo que necesites.

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