Aprendé de una forma simple cómo se calcula el aguinaldo de diciembre para aprovecharlo de la mejor manera.

Las personas que trabajan en relación de dependencia suelen recibir el pago del aguinaldo dos veces al año y este ingreso representa un alivio económico, así como una oportunidad para tomar decisiones. Como en diciembre se concreta el segundo pago, te contamos cómo se calcula el aguinaldo, para que puedas comenzar a planificar el uso que podés darle.

¿Cómo se calcula el aguinaldo?

Lo que tienen que pagarte en concepto de  Sueldo Anual Complementario o SAC, nombre con el que se conoce al aguinaldo, es el 50% de la mayor remuneración mensual (sueldo básico, horas extras y cualquier concepto extra) que hayas percibido durante el último semestre. Es decir que se toma como referencia el sueldo más alto que hayas cobrado desde julio hasta diciembre. 

Si trabajás desde hace menos de seis meses en la empresa, también tenés que cobrarlo, solo que en ese caso lo que recibís es un aguinaldo proporcional. ¿Qué cálculo se hace en este caso? Es fácil: dividí el sueldo más alto del semestre por seis y multiplicá el resultado por el número de meses que trabajaste. 

¿Es necesario trabajar seis meses para cobrar el aguinaldo?

Para cobrar el aguinaldo no es necesario trabajar durante seis meses, ya que si durante el semestre (de enero a junio) una persona no trabajó todos los meses (ya sea porque comenzó a trabajar recientemente o porque finalizó el contrato) deberá cobrar el proporcional a los meses trabajados.

¿El aguinaldo está sujeto a descuentos?

Al aguinaldo se le aplican los mismos descuentos que al sueldo mensual: un porcentaje para la  jubilación, otra para la obra social y otro para el sindicato, si es que estás afiliado. 

La nueva ley 27.617, que es la que modifica el impuesto a las ganancias, establece que no se le aplicarán descuentos por ese ítem a quienes cobren un sueldo bruto que no supere los 150 mil pesos.

Si durante este semestre te tomaste una licencia por maternidad o sin goce de sueldo, tené en cuenta que esos meses que no trabajaste no son tenidos en cuenta, pero sí lo que trabajaste antes o después de esa licencia. ¿Por qué? En el caso de la licencia sin goce de sueldo, precisamente por eso: porque no cobraste tu salario. Y en el caso de las licencias por embarazo, porque durante ese tiempo quien se encargó de pagarte fue la ANSES, en concepto de asignación familiar.

¿Qué te conviene hacer con esa plata extra tan esperada?

Como te decimos siempre, lo ideal es que puedas planificar qué hacer con tu plata y establecer prioridades. Nunca pierdas de vista que ese plus que te pagan dos veces al año es, al igual que su sueldo mensual, fruto de tu esfuerzo y no un dinero que te “llueve del cielo”. Por eso, lo recomendable es que lo uses con responsabilidad para que te rinda más.

Si tenés deudas es un buen momento para afrontarlas para no permitir que se sigan incrementando. Acá tenés algunos consejos para organizarte mejor y hacerles frente de la mejor manera.

También acordate de esas cosas pendientes que venís postergando y que mejoran tu calidad de vida: arreglos en el hogar o en el auto. Otra posibilidad es invertirla y generar ingresos extra. Enterate cómo podés hacerlo desde tu cuenta de Mercado Pago, sin correr riesgos y disponiendo de tu plata en todo momento.

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