Te proponemos algunos tips para enseñarles el hábito de ahorrar y ayudarles a manejar plata. 

Cómo enseñarles el hábito de ahorrar a los más chicos, para que puedan afrontar algunos de sus gastos, es una pregunta que le servirá de guía a padres y madres que buscan brindar un aprendizaje clave para la vida. 

¿Quién no ha escuchado frases como “necesito una bicicleta más grande”, “quiero una pelota nueva”, “me gustaría tener otro libro de mi saga favorita”? Es cierto que ver sonreír a los más chicos al cumplirles sus deseos es una sensación de felicidad incomparable, pero también es importante que sepan que no siempre se les puede dar eso que tanto quieren.

Para lograrlo, debemos reforzar la idea de que solo trabajando podemos disponer de plata y así acceder a eso que tanto necesitamos o queremos.

En esta nota, te proponemos algunos tips de ahorro para guiarlos.

¿Cómo enseñarles el hábito de ahorrar?

Diferentes profesionales recomiendan que lo primero para enseñarles el hábito de ahorrar a los chicos es contarles las tareas que realizamos en el trabajo y la modalidad de cobro, siempre con palabras simples para que puedan comprenderlo mejor. 

Otra buena manera de retribuir el esfuerzo de los más pequeños es empezar a “recompensarlos” cuando llevan a cabo tareas cotidianas como bañar al perro, ayudar a limpiar la casa o preparar una rica comida. Así, a la vez que les enseñamos el valor de la plata fomentamos su hábito de ahorrar.

Un frasco o una alcancía son suficientes para guardar las monedas o los billetes que vayan juntando los más chicos de la casa. También pueden hacerlo a través de apps que permiten generar un ahorro y cuentan con herramientas para acompañarlos. 

Así, con el frasco, podrán ir viendo cómo su ahorro va creciendo a medida que cumplen sus objetivos, y eso seguramente los incentivará a continuar guardando dinero. 

En tanto, la alcancía les da la posibilidad de contar lo que llevan ahorrado. Es más, si tienen la edad suficiente, pueden ir anotando cada una de sus “recompensas” para que sepan de cuánta plata disponen. De esta manera, los más chicos darán su primer paso en el ahorro responsable. 

¿Y cuándo es momento de “romper el chanchito”?

Lo más importante es que los más chicos tengan en claro que la plata que se gasta no puede volver a utilizarse. Por ejemplo, si el objetivo del ahorro es comprarse un juego en particular, pero ven otro en una vidriera que también les gusta, deberán tomar una decisión y elegir entre uno y otro. 

Si deciden comprar el segundo, tendrán que esforzarse y “trabajar” más tiempo para volver a reunir el dinero que les permita comprar el primer juguete. 

En este proceso, es fundamental que puedan identificar lo que realmente quieren, y si es necesario, que se tomen un tiempo para pensar en qué van a gastar finalmente sus ahorros. Quizás te sirva repasar algunos de los concejos que te contamos en esta nota, para poder guiarlos en este camino.

  • Explicarles el valor de la plata, que no es infinita y no aparece sola.
  • Contarles cómo es tu trabajo y la modalidad de cobro.
  • Ayudarlos a establecer un objetivo de ahorro.
  • Otorgarles retribuciones por ayudar en diferentes tareas.
  • Enseñarles que si guardan ese dinero y siguen recibiendo retribuciones, van a tener más ahorros.
  • Manifestarles que si gastan sus ahorros en algo diferente a lo que quieren, esa plata ya no estará disponible para otra cosa. 
  • Aconsejarlos para que puedan diferenciar entre un deseo o necesidad y un antojo del momento.