A continuación te compartimos algunas ideas para aprovecharlo al máximo. 

En junio, muchos trabajadores comienzan a pensar: “¡Ya llega el aguinaldo!”. Esa palabra mágica que da aliento a mitad de año y es de gran ayuda para saldar deudas o cubrir gastos. 

Se trata de un sueldo más, pero no de cualquier sueldo. El aguinaldo o  Sueldo Anual Complementario (SAC), como también se lo conoce, generalmente se divide en dos pagos: un medio aguinaldo en junio y otro en diciembre. Cada uno de ellos corresponde al 50% del mayor sueldo mensual que recibís en cada uno de los semestres. 

Ahora que te contamos qué es y cuándo se paga, seguramente te estás preguntando: ¿Cómo hago para que no se me escape de las manos?

El perro y su dueño, ¿quién lleva a quién?

¿Alguna vez viste en la calle a esas personas que pasean al perro con la correa puesta, pero parece que es el perro el que pasea la persona? El animal tira de la correa, va para adelante y para atrás, y la persona no hace más que seguirlo sin lograr que le haga caso. 

Con el aguinaldo pasa algo similar. A veces parece que nos maneja en lugar de ser nosotros quienes llevamos sus riendas, entonces, nos convertimos en esa persona que es paseada por el perro, aunque no lo sepa.

Si alguna vez sentiste que esa plata extra se te iba rápido, sin saber muy bien en qué, entonces es un buen momento para pensar cómo aprovecharla al máximo. ¡Veamos de qué se trata!

Anticiparse es clave

Ya sea con el celular o en un cuaderno, armá tu lista de prioridades y planificá en qué lo vas a gastar.

1- Deudas. Anotalas primero que nada. Si tenés una deuda corriendo es mejor enfocar tus esfuerzos en pagarla, para evitarte un problema mayor el día de mañana. 

2- Ahorros. Si al pagar lo urgente te das cuenta que te sobra algo de plata, ahorrar puede ser una buena opción. ¿De qué manera? Hacer más con tu dinero es posible a través de Mercado Pago, acá te dejamos otras recomendaciones que te van a ayudar. 

3- Arreglos. A lo largo del año suele ser complicado destinar plata para hacer mantenimiento o arreglar algo de la casa que no funciona bien. Cuando llega el aguinaldo es común olvidarse y, por impulso, usar esa plata para otro fin ¡Planificar te ayudará a resolver esos arreglos pendientes!

4- Ocio y entretenimiento. Sin dudas que no hay nada más lindo que darse un gusto con la plata que se gana con esfuerzo. Disfrutá, pero con responsabilidad financiera.

Así como en otras oportunidades te recomendamos que armes un presupuesto mensual para equilibrar tu economía, anticiparte a la llegada del aguinaldo te permitirá tomar la mejor decisión posible con esa plata extra, ¡no dejes de hacerlo!