Te acercamos una explicación detallada y simple para que puedas organizar tu plata sin perderte en el camino. 

¿Alguien dijo presupuesto? Seguro que si alguna vez escuchaste esta palabra quisiste mirar para otro lado. Si te pasó, tenemos algo que contarte: amigarse con la organización de la plata es mucho más sencillo de lo que parece y, de verdad, facilita el día a día.

En esta nota queremos contarte cómo hacer un presupuesto mensual para saber cuáles son tus ingresos y cómo administrar tus gastos. Antes de empezar, estos conceptos te ayudarán a entender el objetivo final que tiene esta planificación. 

  • Gastos fijos. Son los que hacés todos los meses. Aquellos que, incluso antes de que empiece el mes, ya sabés que vas a tener que pagar (alquiler, transporte, comida, impuestos, entre otros). 
  • Gastos variables. Son los que cambian mes a mes. Por ejemplo, si tenés que comprar un medicamento o tenés que hacer un arreglo en tu casa.   
  • Ingresos fijos y variables. Diferenciarlos te va a ayudar a hacer planificaciones reales y posibles de cumplir. Te compartimos un ejemplo para que sea más claro: María es peluquera y tiene 5 clientas que le pagan 5.000 pesos por mes (ingreso fijo). El resto de los ingresos de María son clientas nuevas o poco frecuentes, y que pueden sumarle entre 2.000 pesos y 5.000 pesos más dependiendo el mes (ingresos variables). 

La motivación es uno de los factores más importantes para realizar un presupuesto mensual. Si las cosas se salen de control, seguramente vas a querer tirar la toalla. Así que lo importante es que te propongas ¡objetivos posibles de alcanzar! 

Un camino posible

Hacerlo mes a mes te va a permitir contar con más información. Así, vas a saber, por ejemplo, en qué meses se dispara tu consumo eléctrico, cuándo gastás más en entretenimiento y vas a tener una visión más clara de tu evolución. 

1- Calculá tus ingresos. Esto te va a permitir saber con precisión cuál es la cantidad de plata con la que contás por mes. Si trabajás en relación de dependencia tené en cuenta tu sueldo (ingreso fijo). También es importante contemplar otros pagos que puedas recibir (ingresos variables).

2- Sumá tus gastos fijos. Hacé un listado detallado con tus gastos, sumalos y vas a obtener el total de lo que se te irá de los ingresos este mes. 

3- Contemplá otros gastos. Restando la plata que te ingresa y la que se te va en gastos fijos, vas a obtener la cifra que podés destinar en otras cosas, como salidas o arreglos de la casa (gastos variables). ¡Algo importante! Del número que obtengas, si está dentro de tus posibilidades, podés guardar una parte para ahorro. Si creés que te puede funcionar esta idea, mirá la pequeña guía que armamos para ayudarte a hacerlo.

4- Llevá un control. Una vez que conozcas tus ingresos, los gastos fijos, cuánto podés destinar en otros gastos y ahorro, entonces, ¡es momento de tomar el control! Aplicar estos conocimientos en tu día a día no solo te ordenará, sino que te dará tranquilidad a futuro. 

Los errores más frecuentes

  • ¡Acá no pasó nada! Destinar tiempo en hacer un presupuesto y después seguir como si nada. Esto solo te traerá más complicaciones. 
  • Planificar algo inalcanzable. Sincerate y definí un plan a medida de tus posibilidades para no perder el control y abandonarlo. 
  • Atención a los imprevistos. A la hora de administrar tu plata, tené en cuenta que pueden aparecer estos gastos. 

Ahora que ya sabés qué es un presupuesto intentá llevarlo a la práctica. A medida que vayas tomando confianza va a mejorar la forma en la que manejás tu plata.