Crear una pequeña reserva te va ayudar a salir de apuros, ¡te mostramos cómo ponerlo en práctica!

¿Alguna vez escuchaste hablar del ahorro o fondo de emergencia? Es un muy buen recurso para hacerle frente a las dificultades que se presentan en momentos de vacas flacas. 

¡Ojo! No es lo mismo ahorrar para darse un gusto especial que hacerlo con esta finalidad que te contamos. Un fondo de emergencia es un ahorro específico que se usa para cubrir o compensar el gasto de una situación imprevista. Desde un arreglo por algo que se rompe en tu casa, compras de medicamentos y otras situaciones inesperadas, por ejemplo, que un familiar muy cercano necesite que lo ayudes a resolver un problema económico. 

Hacerlo, contemplando tus posibilidades, te va a tomar solo un par de meses y podrás responder a imprevistos sin necesidad de alterar tu economía. 

Claves para concretarlo

Para conquistar este objetivo es importante reducir algunos gastos y separar un poco de plata.

1- Cuando cubrís tus gastos mensuales con la plata que te ingresa, si te sobra algo, es conveniente que lo reserves para un ahorro de emergencia.

2- Lo ideal sería que durante 3 a 6 meses, según tus posibilidades, destines algo de plata para ir creando un fondo de emergencia.

3- La cantidad de plata que se destina por mes a este fin depende de la realidad de cada persona. ¡Lo importante es ponerse la meta!

4- Hay que evitar meterle mano a este ahorro de emergencia para gastos innecesarios, de esos que sin darte cuenta te van comiendo la plata. Dale un uso que te permita vivir con más tranquilidad.

5- Colocar el ahorro de emergencia en un plazo fijo no es lo más recomendable. ¿Por qué? Porque si necesitás recurrir a ese fondo por una emergencia no podrás hacerlo en el acto. El ahorro de emergencia tiene que hacerse a través de algún medio del que puedas disponer tu plata inmediatamente. Acá te ofrecemos una alternativa. 

¿Escuchaste hablar del Presupuesto Mínimo de Supervivencia (PMS)? 

Es el “número mágico” o monto mínimo con el que podés sobrevivir sin poner en riesgo tu economía personal y familiar. Es decir, la cantidad de plata que necesitás por mes para cubrir tus gastos básicos. Conocer estos gastos indispensables te va a permitir controlar tu plata, usarla de la mejor manera y, a futuro, plantearte un posible ahorro. 

Entonces, como pequeño resumen y una formulita para ganarle a la incertidumbre: incorporá el ahorro de emergencia y Presupuesto Mínimo de Supervivencia como ideas para organizar mejor tu plata cada mes y vivir con más tranquilidad.